Origen y evolución del Tarot

El Tarot son esas barajas de naipes utilizadas para realizar consulta e interpretación de hechos tanto del presente, pasado, como del futuro de cualquiera que desea consultarse bajo este método, Pero además puede interpretar sus sueños, percepciones o estados de ánimo o emociones. Es en resumidas cuentas este tipo de cartomancia una manera de adivinar los augurios o predicción

El tarot está conformado por 78 barajas o cartas, y son las conocidas como arcanos mayores y menores. Arcanos, es una palabra que proviene del latín arcanum, que significa “misterio” o “secreto”, y se consideran como energías ocultas, que pueden pertenecer tanto a la magia negra como a la blanca.

El nacimiento y desarrollo del Tarot, según algunos expertos y conocedores del tema, pudo estar influenciada por la simbología egipcia de forma importante. Todos los símbolos hallados en el antiguo Libro de Thoth son según los estudiosos su principal fuente. Una serie de símbolos y figuras emblemáticas que conforman los principios de la mitología de esta civilización que aparecen en este antiquísimo documento, tiene que ver en mucho con los que representa la simbología esotérica del Tarot.

Cataros, gitanos, asiáticos y medievales

¿Pero quién se encarga de difundir este medio de interpretación y consulta adivinatoria por el resto de la humanidad? aseguran muchas investigaciones que los cíngaros o los gitanos como los conocemos hoy día, lograron en la edad media escabullirse de la hoguera, por no ser un puntual objetivo de la inquisición: Lo cual permitió que esparcieran por gran parte de Europa central sus destrezas y conocimientos en el arte mágico del Tarot.

Sin embargo, la cultura occitana y los cátaros medievales conocían y usaban estas cartas. Lo hacían como forma de capacitación filosófica más que profético. Pero, ellos no contaron con la misma suerte que los gitanos y desaparecieron con motivo de las sentencias que la iglesia católica usaba para llevar a la horca a cualquiera que fuera sospechoso de herejía.  

Pero también se ha señalado la semejanza abismal que tienen las cartas del tarot con las cartas de juego que los asiáticos usaban como forma de esparcimiento como en rutinas de mesa. Mucho se parecen a las cartas chinas, los dados y las flechas adivinatorias coreanas, domino chino. Pero estas a su vez las cuales tenían un papel de practica adivinatoria dentro de su cultura.

 Más actual que nunca

De tal manera que, el origen del Tarot puede definirse tanto incierto, como oscuro, y si bien, tanto  investigadores como letreados y estudiosos del tema, se han dado a la tarea de revelar donde se suscitó su instauración, debatiéndose ya sea entre la simbología egipcia y las cartas del oriente, así como su objetivo filosófico en los cimientos judaicos e incluso, en el cristianismo distante de la ortodoxia romana, hacen que esta habilidad ocultista, misteriosa y de consulta interpretativa del futuro, actualmente, tenga una procedencia aún desconocida, pero ampliamente aceptada.

Son muchos los famosos y populares personajes de la palestra política, artística e incluso empresarial y financiera que recurren al Tarot para indagar más allá sobre su vida. Por ello, aunque no se conoce a ciencia cierta sobre su creación hoy día este arte mágico sigue en la mente de todos.